Cuidado Lithops

Lithops (piedras vivas) 

Los lithops o piedras vivas son las suculentas perfectas para coleccionar. Son pequeñas y viven muchos años. 

El primer lithops fue descubierto por William John Burchell en 1811 durante una expedición botánica en el sur de África. Durante sus viajes encontró una piedra marrón de aspecto extraño con una fisura en la superficie.

En una inspección más cercana, esta piedra de aspecto extraño resultó ser una planta suculenta. Estas plantas fueron nombradas por su aspecto de piedra: lithos (= piedra) y opsis (= similar).

Los nombres locales en afrikáans para estas plantas incluyen beeskloutjie (pezuña de ganado), skaappootjie (pezuña de oveja) o perdeklou (pezuña de caballo), por su parecido con las huellas de pezuñas en miniatura.

Descripción y cuidados

Nombre común: 

Lithops, piedras vivas.

Familia: 

Aizoaceae

Iluminación: 

Los lithops necesitan recibir de 4 a 5 horas de luz solar directa durante la primera parte del día y sombra parcial durante la tarde. Lo puedes cultivar como planta de interior cerca de una ventana donde pueda recibir suficiente sol directo sobre todo en la mañana.

Si una suculenta no recibe suficiente luz solar, comenzará a crecer delgada y estirada y eventualmente puede morir.

Riego: 

La ley para el riego de los Lithops es la siguiente:

Riega solo después que las hojas viejas estén secas y dejar de regar después de que la flor comience a morir.

Por regla general, la floración suele ocurrir entre finales del verano y finales del otoño. El nuevo crecimiento se produce durante otoño a primavera, y las hojas viejas se secan entre fines de la primavera a principios del verano. Esto es una estimación que puede variar.

La razón principal por la que no debes regar después de la floración y mientras se está formando un nuevo crecimiento se debe a la forma en que los lithops utilizan el agua. Las hojas viejas son la fuente de nutrición y agua para la nueva planta que se forma dentro.

En lugares húmedos los lithops pueden estar hasta 6 meses sin ser regados.

Teniendo presente estos puntos, te comparto el ciclo estacional de las piedras vivas. Puedes usar esta guía en lo que conoces a tus plantas. Verás que aprenderás a reconocer cuando regarlas.

Solo riega si los Lithops se arrugan mucho. Usa poca agua y veraz que volverán a llenarse en una semana.

Otoño

Las piedras vivas reanudan su crecimiento en otoño. El primer signo es un capullo que se abre camino entre las hojas. Este brote se convierte en una flor y, a menudo, se pueden ver los comienzos de nuevas hojas en esta época.

Dale un buen riego a comienzo de esta temporada. Pero riega despacio para asegurarte de que la planta está absolviendo el agua.

Invierno

No riegues en invierno. Durante esta temporada, el nuevo par de hojas está extrayendo agua de las viejas. Parecerán que se marchitan con el tiempo, y el nuevo par crecerá.

Si riegas confundirás al lithop y causará la muerte de ambos conjuntos de hojas. Solo deja tu piedra viva completamente intacta durante esta temporada.

Además, asegúrate de que no estén expuestos a temperaturas inferiores a 55 °F (12ºC). Están hechos principalmente de agua, y no funcionan bien en temperaturas frías.

Primavera

Cuando veas las hojas arrugadas y encogidas podrás reanudar el riego. Riegue ligeramente para alentar al nuevo brote a comenzar el crecimiento. Luego ve aumentando gradualmente el riego según sea necesario.

Temperatura mínima: 

50ºF (10ºC).

Suelo: 

Sustrato bien drenado con mucha textura y poca materia orgánica.

Fertilizante: 

Ninguno

Ciclo de crecimiento de los lithops (piedras vivas)

Una vez que entiendas el patrón de crecimiento de las piedras vivientes, más fácil se te hará regarlas.

Empecemos por su fase de floración. La mayoría de los lithops deben tener al menos 3 años de edad para florecer. Por lo general, florecen en algún momento entre finales del verano hasta el otoño.

Después de que sus flores se desvanecen, comienza a crecer una nueva planta debajo de las hojas exteriores. Este proceso es imperceptible.

Durante el invierno y hasta principios de la primavera, la nueva planta continúa creciendo. Notarás que las hojas externas comienzan a arrugarse y encogerse. Estas nuevas hojas viven únicamente con el agua y los nutrientes de las hojas viejas.

En este tiempo las raíces están básicamente fuera de servicio.

Cuando el nuevo crecimiento se hace lo suficientemente grande, las hojas externas comienzan a dividirse y secarse hasta que la nueva planta emerge completamente. Las raíces que se secan son reemplazadas por nuevas raíces.

Este ciclo se repite cada año.

Tipos de lithops

Existen sobre 35 especies (y se siguen descubriendo nuevas) y más de 145 variedades de lithops. Todos son bastante similares entre sí, aunque pueden diferir en las marcas, formas, el color y la textura del cuerpo.

Se consiguen en una buena variedad de colores como: gris, marrón, verde y rosa. Existe una variación considerable en los patrones de puntos, líneas o parches en la superficie superior que les ayudan a imitar su entorno. Estas diferencias hacen de los lithops una tremenda suculenta para coleccionar.

Estas son algunas de las variedades de piedras vivas más populares:

L. viridi

L. verruculosa

L. salicola

L. ruschiorum

L. pseudotruncatella

L. optica

L. localis

L. karasmontana

L. hookeri

L. fulviceps

L. dorotheae

L. Aucampiae

Los lithops pueden llegar a vivir hasta 40 o 50 años si se cuidan bien. Te adelanto que la mayor causa de muerte de las piedras vivas es el riego inadecuado.

Qué maceta usar para cultivar lithops

Para ser unas plantas tan pequeñas, los lithops pueden echar algunas raíces bastante largas. Por esta razón es importante colocarlos en un recipiente lo suficientemente profundo. Una maceta de 3 a 5 pulgadas de profundidad es suficiente.

Las macetas de barro con amplios orificios de drenaje son las mejores para cultivar suculentas. Esto se debe a que el barro mejora la circulación del aire y pierde humedad rápidamente.

Es muy posible mantener una piedra viva en la misma maceta durante 10 o 20 años.

Sustrato

Como la mayoría de las suculentas, los lithops necesitan un sustrato pobre en materia orgánica y con excelente drenaje. Aún así, a estas plantas les gustan los suelos bien porosos.

No uses simplemente sustrato para cactus y suculentas.

Trasplante:

El trasplante de Lithops se puede hacer en cualquier estación del año, pero se recomienda hacer el trasplante durante la etapa de crecimiento del Lithops (otoño, invierno y principios de primavera), idealmente al comienzo de esta en los primeros días de otoño. Lo ideal es hacer el trasplante una vez cada dos años, pero no es completamente necesario si el Lithops está en un macetero de buen tamaño. El trasplante se debe realizar cuando el sustrato está completamente seco. Una vez realizado el trasplante se debe esperar por lo menos 5 días para que las raíces cicatricen bien (a no ser que hayan comprado Lithops a raíz desnuda y vengan desde lejos con las raíces ya cicatrizadas después de tantos días viajando, en ese caso regar de inmediato y colocar en un lugar que llegue solo unas 2 horas de sol directo y que no sea el sol de medio día, ya que después de tantos días encerrados en una caja les puede afectar el sol de golpe, después de unos 10 días colocar al sol con las horas de sol normales para un Lithops).

Errores comunes:

• Si se nota que el Lithops comienza a alargarse significa que le falta sol. Un Lithops saludable no tiene una altura superior a 1 cm. Para solucionar este problema es importante incorporar el sol muy gradualmente, ya que la planta se acostumbró a la sombra y puede quemarse fácilmente.

• Si se nota que el Lithops comienza a hincharse mucho e incluso se raja, significa que se está regando demasiado. Un Lithops saludable no supera los 1.5 cm de diámetro por cabeza.